es un sujeto muy popular en todo el mundo. Dándole suficiente agua crece muy rápido, y este hecho no lo
ignoran paisajistas y urbanistas. A menudo se la describe como resistente a la sequía; sin embargo, esto no
significa que pueda sobrevivir sin agua. En estado salvaje crece cerca de aguas permanentes y sus largas y
profundas raíces van allí donde hay humedad residual. La palmera de Washington es apropiada para climas
secos, templados o subtropicales. Puede aguantar heladas severas con poco daño. Probablemente no haya
ninguna palmera que brote con tanta facilidad.