ofrece todas las virtudes que un entusiasta no procedente de los trópicos podría desear. Es tan robusta y
adaptable como su común pariente verde y feliz en una amplia gama de condiciones, tolerando los extremos de
frío, humedad, calor y sequía, y pleno sol y sombra. Sin embargo, su mayor atracción es el color de sus hojas:
las superficies superiores e inferiores de las briznas de las hojas son de intenso color azul plateado (y esto no
significa que sea el color plateado que se ve en las partes inferiores de las hojas de muchas Chamaerops). Es
tan azul como Brahea armata.